Diferencia entre infrarrojos y microondas en los sensores de movimiento

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Si buscas instalar tu propio sistema de alarma anti intrusiones para proteger tu vivienda habitual, segunda residencia o tu negocio, puedes encontrar múltiples opciones, algunas centrales más sencillas y otras con más posibilidades. Pero sin duda uno de los elementos que se suelen repetir en la inmensa mayoría de instalaciones son los clásicos detectores de presencia, también llamados volumétricos o PIR. Estos sensores son de los más utilizados tanto en su uso interior como exterior. Por supuesto, la oferta de volumétricos es amplia y varía en función del tipo de central de alarma por la que optemos.

Y como no todos son iguales, hoy queremos hablarte de los sensores volumétricos de doble tecnología. Como su propio nombre indica, estos usan tanto los infrarrojos como las microondas para detectar el movimiento, pudiendo ser más fiables al combinar ambas tecnologías, ya que las dos tienen que detectar intrusión de forma simultánea para que se produzca el salto de alarma.

Comencemos hablando de los infrarrojos pasivos o passive infrared  en inglés. De sus siglas en el idioma anglosajón es de donde procede lo que conocemos como PIR. Se trata de otra forma de denominar a los sensores de presencia que usan la tecnología de infrarrojos para la detección del movimiento, que sin duda es la más utilizada en todo tipo de volumétricos de sistemas de alarma.

Los infrarrojos detectan variaciones de temperatura en el rango de alcance de sus haces. Tengamos en cuenta que cualquier cuerpo cuya temperatura supere los 0 grados Kelvin , es decir, los −273,15 grados Celsius (a esto se le conoce como cero absoluto), emite radiación infrarroja.

Una gran cantidad de detectores  de alarma usan los haces de infrarrojos pasivos para la detección, bien en abanico, en cortina, en barreras, etc. Así, cuando el intruso cruza o corta el haz, el sensor lo toma como una intrusión y envía la señal de alarma a la consola central.

Si lo que estamos protegiendo es una habitación o estancia interior, un sensor PIR puede ser suficiente para el funcionamiento correcto del sistema de alarma. Sin embargo, si tenemos mascotas en casa o lo que queremos proteger es el exterior de la propiedad, es preferible optar por un detector de doble tecnología. En el caso de sensores en el interior hay que tener en cuenta que los haces infrarrojos van a estar chocando contra diversos objetos (paredes, muebles, sillas…), por lo que éstos ya van a estar cortados. Si tenemos una mascota que pasea por la casa, es necesario utilizar sensores que cuenten con inmunidad a las mascotas. Estos son capaces de discriminar entre el peso y volumen de una persona del de un animal como un perro o gato. De esta forma, si el animal pasa cruzando por debajo del detector, no se produce el salto de alarma. Pero si por el contrario lo hace una persona, sí lo considerará como una intrusión.

Sin embargo debemos tener en cuenta que en determinadas circunstancias, un sensor PIR puede llegar a producir una falsa alarma. Por ejemplo si tenemos un perro de raza grande o varias mascotas en la vivienda que puedan cruzar a la vez.  También si los animales se suben a los muebles (como puede ser el caso de los gatos), o en espacios exteriores donde el sensor esté a merced de los cambios climáticos como la lluvia, el sol directo, el viento, etc. Incluso en espacios interiores, pasillos, patios o semi exteriores donde haya corrientes de aire o cambios bruscos de temperatura. Para minimizar el riesgo de falsas alarmas, es aconsejable optar por un detector de doble tecnología. Estos nos ofrecen una mayor seguridad en la detección de la intrusión al producirse la alarma únicamente cuando ambos sensores, los infrarrojos y las microondas, se activen a la vez.

Mientras que el sensor PIR detecta variaciones de temperatura, el sensor de microondas envía pulsos electromagnéticos para luego medir los cambios de frecuencia en los pulsos recibidos. Si un cuerpo está en movimiento dentro del área de detección, la señal recibida será diferente y confirmará la presencia de una persona.

En resumen, si vas a instalar detectores de presencia en espacios exteriores o si tienes mascotas en casa, los sensores de doble tecnología son una estupenda opción para hacer más fiable y seguro tu sistema de intrusión y minimizar así el riesgo de falsas alarmas.  Puedes encontrar varios modelos cableados que son universales para añadirlos a cualquier consola que admita zonas cableadas. Si prefieres los detectores inalámbricos, las alarmas AJAX y Hikvision AX-Pro son una excelente opción, ya que cuentan con modelos propios de gran calidad, tanto de interior como de exterior.

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