Cámaras de videovigilancia con lente varifocal o con lente motorizada, ¿cuál escoger?

No hay comentarios

En el mundo de la videovigilancia existe una grandísima variedad de cámaras, con distintas características técnicas, tamaños, formas o prestaciones. Sin embargo uno de los aspectos más importantes a la hora de elegir una cámara para la vivienda o el negocio es el ángulo de visión que ofrece.

Las cámaras de vigilancia más sencillas cuentan con un ángulo fijo que no puede modificarse. Luego están las cámaras de óptica variable, que permiten ajustar tanto el ángulo de visión como el punto de enfoque, por lo que pueden adaptarse al entorno donde vayan instaladas. Dentro de la categoría de cámaras con óptica variable, podemos encontrar dos grandes grupos: cámaras con lente varifocal manual y cámaras con lente varifocal motorizada, cada una con sus características que pasamos a analizar a continuación.

Las cámaras con lente varifocal manual cuentan con una lente variable que tiene que ser ajustada mecánicamente, por lo que una vez que la cámara queda fuera de nuestro alcance la imagen no se puede ajustar. Tienen un tornillo o palanca con la que se ajusta el ángulo de visión y otro con el que se calibra el enfoque. Están diseñadas para sitios en los que una vez ajustamos la posición de la cámara, el ángulo y el enfoque no sea necesario tocarla más, como puede ser cuando se quiere vigilar una caja registradora y simplemente es necesario mirar siempre al mismo punto. La tecnología es más sencilla que la de las cámaras con lente motorizada, lo que hace que sea más económica.

Las cámaras de lente varifocal motorizada permiten su ajuste a distancia, bien sea a través del grabador, de un ordenador o mediante un dispositivo móvil. La mayoría cuentan con el enfoque automático, pero aún así también se puede ajustar de manera personalizada. Este tipo de cámaras de videovigilancia se suelen utilizar en lugares donde no se quiere ver únicamente una zona concreta, sino que se necesita variar entre una visión general y un punto fijo. Ocurre en lugares como jardines, donde se quiere tener una vista amplia y, en un momento determinado, se quiere enfocar una puerta de entrada. También en tiendas donde se desea alternar entre una imagen general y un acceso, entre otros muchos casos. Éstos modelos son más sofisticados, por lo que su precio es algo superior.

La pregunta más común que nos hacen cuando describimos las prestaciones de ambas cámaras es <<Entonces, ¿qué cámara es mejor?>>, y la respuesta correcta es que siempre depende de lo que se necesite vigilar. A veces, no necesario montar una cámara de lente motorizada, ya que hay casos en los que solo queremos vigilar un punto concreto y no es necesario controlar el zoom remotamente, por lo que la cámara varifocal sería una opción más que acertada. En instalaciones que requieran vigilar distintos puntos según las necesidades, sí sería necesario montar una cámara de lente motorizada.

Cada cámara se adapta a una situación concreta, por ello es importante disponer tanto de un catálogo amplio para encontrar la solución más adecuada como contar con los mejores profesionales que te puedan asesorar. Puede visitar www.SuperInventos.com o llamarnos al 954 18 66 32 para hablar con un experto en sistemas de videovigilancia.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s